En el ojo existen varias estructuras que nos colaboran en mayor o menor medida para que obtengamos una adecuada visión del mundo que nos rodea; si alguna de estas estructuras falla o presenta algún problema se reflejará en una disminución en la calidad de las imágenes y/o un deterioro en la visión.

La córnea es la membrana más externa del ojo y al mismo tiempo la lente más potente dentro del sistema óptico que permite que los rayos de luz que llegan del exterior se dirijan hacia su punto focal para la formación de las imágenes. Para que esto se lleve a cabo la córnea debe mantener una forma asférica, es decir, que es esférica en la parte central y se va aplanando hacia la periferia.
Sin embargo en algunos ojos, por diferentes causas principalmente por factores hereditarios (factores genéticos) con o sin asociación con problemas alérgicos de vías respiratorias, la córnea queda estructuralmente mal armada, problema que viene a manifestarse a medida que el individuo crece presentándose entonces una debilidad corneal que se manifiesta en una diferencia de espesores en cualquier sector corneal. Las áreas adelgazadas están inevitablemente afectadas por la presión intraocular que con el paso de los años originará la irregularidad. De acuerdo a la forma que tome la irregularidad se llamará queratocono si el adelgazamiento y deformación es en forma de punta se encuentra comprometido un (1) cuadrante específico de la cornea,
En los estadíos iníciales se puede confundir con un astigmatismo en donde el paciente no logra la agudeza visual normal y en algunos casos hasta se pueden confundir con ambliopías u ojos “perezosos”.
Las nuevas tecnologías obligan a que en los exámenes modernos de optometría se incluyan test adicionales como la paquimetría y la topografía corneal. Un nuevo software de inteligencia artificial desarrollado por Dilences, en Bogotá, Colombia permite que con base a la información capturada en los exámenes antes mencionados se pueda hacer diagnósticos preventivos de estas patologías.
